LA CAIDA DE ZUNCHO
- 19 dic 2015
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Cada día los empleados están mas convencidos en que la oficina les está quedando chica, resulta very difficult transitar entre ficheros, escritorios de puntas asesinas, trastos varios y poderosas máquinas de escribir; claro que con la llegada del invierno se suma a todo este lío, la peligrosa presencia de las estufas, están siempre al paso y hasta parecen cobrar vida cuando un inocente empleado se acerca.
Una tarde en la que todos parecían haber tomado un somnífero, un empleado de baja estatura apodado "el palmera" le pidió a Zuncho que bajara de un mueble la máquina de escribir de carro extra large, éste accedió y realizando un gran esfuerzo pudo bajar la máquinola, como nuestro querido Zuncho tenía una cierta inclinación por el movimiento desenfrenado y la actividad física, y no tomò en cuenta que sería peligroso trasladarse llevando peso entre tantos objetos. Solamente hizo dos pasos con la máquina en brazos y debido al gran volumen de la misma no podía ver claramente donde apoyaba sus patas...
Hasta que el desastre se produjo. Zuncho "trompezó" fuertemente con la estufa encendida, que a su vez tenía posada una pava matera con agua; la caída se produjo instantáneamente y el ruido sonó aplastante y desolador. Todos acudieron a observar a Zuncho quien yacía en el floor con una temerosa sonrisa en el rostro y con parte de la máquina de escribir en sus garras.
La máquina estaba rota y lo más terrible es que también se había descolado la estufa, la pava matera con agua caliente derramaba burlonamente su líquido mientras que la estufa quedó torcida por la gran embestida. Hasta el fire parecía estar inclinado y apuntando a Zuncho, cual infernal dedo acusador.
Zuncho era conciente que el empleado de baja estatura lo esperaba ansioso en la oficina contigua y también presentía las carcajadas frustradas de sus compañeros. El grito de Zuncho al caer fue detonante para todas las posteriores humoradas, ese claro y cósmico AAAAAAAAHHHHHHHGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, luego estruendo más risas contenidas, resumen lo acontecido aquella tarde.
Luego de sacudirse como perro mojado, y mientras en la radio sonaba una rimbombeante música de bailanta, el Zuncho no se privó de bailotear al ritmo como si nada hubiera ocurrido. En realidad,nada relevante había sucedido, que impidiera el normal funcionamientodel mundo, sólo que en Woolcroac, y en la oficina más exactamente, se movió la rutina de un tropezón y caída...y eso era todo un acontecimiento.-
























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