LOS COMIENZOS de "THE CIBORG"
- 29 nov 2015
- 3 Min. de lectura

Durante la década del ´80, con Khara transitábamos una juventud creativa no exenta de excesos en cuanto a fiambre y golosinas...dilapidábamos dinero en ello ; el rock era exigente por aquellos días y la oferta competitiva era demasiado buena, nuestros cerebros necesitaban potenciarse y no resultaba fácil armonizar acordes, arreglos y riffs con la dura tarea de la oficina, claro que las ganas y el potencial talento poco valorado entre colegas y empresarios, se hizo carne y leyenda en las calles de Woolcroac. Los pubs y bares más recónditos fueron el escenario preliminar de todas sus obras, la gloria suburbana les llenó el apesadumbrado soul y también los bolsillos por muchos años. Pero la fama y la proyección aún era un sueño entre charlas de amaneceres regresando a sus casas.
En ese tiempo uno de los bares más concurridos era el "Upitash" - bailable-, un reducto incomparable lleno de sorpresas desde que cruzabas la puerta, ubicado en un subsuelo de la calle Rajhas al 800, ese mágico "olor a todo"que emanaba e invadía las narinas, hacía que durante el show se desencadenara una aceleración frenética, hoy que ha transcurrido mucho tiempo puedo vislumbrar el motivo: la necesidad de escapar para dejar de oler era lo que hacía que la noche se convirtiera en una carrera de obstáculos y el frenesí de la musica ayudaba.
Entrada la medianoche actuaban los teloneros, grupos desconocidos y rotativos haciendo instrumentales con temas del pop de la época, eso a Khara le daba un poco de sueño y los bostezos se escuchaban de dos cuadras a la redonda, por tal cuestión y para evitar dormirse hacía abdominales en el water, nuestro show comenzaba 01:30 AM, todas las canciones eran de su autoría y yo me encargaba de los arreglos, sobre todo de los arreglos de los contratos ya que Khara por su religión no tocaba el dinero y se desentendía por completo de esos entuertos. Todos queríamos ser The Cure, y sólo lo intentábamos sin excentricidades ya que nuestra mayor parte del día debíamos trabajar en otra cosa completamente opuesta sobre todo para compensar las malas épocas con la música, aún así, llegamos a grabar dos LP junto a Tedy Boldo, Ai Kepaponia, Khara Themina y yo, cada disco tenía doce canciones de total autoría de Khara, y lo mejor estaba por venir, el gran jump a la gloria, la heladera llena y esas cosas...
Una noche, que parecía presentarse igual a todas las demás, un man de traje y cabello corto se mezcló entre la muchedumbre del Upitash para escucharnos,terminado el espectáculo se anunció con Pepe, el barman de la barra pidiendo hablar con Khara Themina y Jay Laput, en menos de treinta segundos nos apersonamos junto al tipo. Luego de las presentaciones de rutina, el hombre apuró la manera de dar a conocer el motivo de su visita ( quizás por el olor también); el tipo se llamaba Dulcio Poppoff y venía en nombre y representación del director de la película "Abdominator", nos propuso formar parte del proyecto siendo la banda de sonido de la misma, una ambiciosa y loca propuesta, pues sin saberlo este caballero , los temas ya habían sido compuestos por esas raras coincidencias del destino, es decir, The Ciborg compuso temas con antelación a este propuesta y hoy venían como anillo al dedo.Así fueron los inicios de nuestro glorioso The Ciborg y su breve paso a convertirse en leyenda.
























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